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Planificación Territorial como Discurso y el Conflicto como Realidad: El Capital en Disputa en el Caso de Huancabamba Piura, Perú
Publicado em 16/03/2026
CATEGORIAS: Boletim IPPUR, Destaques
Boletim nº 93, 16 de março de 2026
Hilder Alberca Velasco¹
sociólogo e cientista político pela UNILA, mestre em Planejamento Urbano e Regional pelo IPPUR
havrufino123@gmail.com
Fonte: Archdaily
Introducción²
Huancabamba, ubicada en la región de Piura, en el norte del Perú, expresa de manera clara las contradicciones centrales de la planificación territorial en contextos periféricos. La ciudad se organiza a partir de una combinación de crecimiento urbano desordenado, informalidad consolidada y fragilidad institucional del Estado local. En este escenario, la planificación territorial aparece como un discurso técnico y normativo, pero no como una práctica capaz de orientar la producción del espacio urbano ni de mediar los conflictos que estructuran el territorio. La distancia entre la planificación formal y la vida urbana concreta revela un modelo de gestión territorial profundamente limitado.
El territorio de Huancabamba no es resultado del azar ni de fallas puntuales de gestión. Es producido por relaciones sociales marcadas por la desigualdad, la asimetría de poder y la expansión selectiva del capital sobre el espacio urbano. La ciudad crece bajo una tensión permanente, en la que los intereses económicos avanzan sobre el territorio mientras el Estado local demuestra una baja capacidad de regulación e intervención. En este contexto, la planificación deja de cumplir una función pública y pasa a operar como un lenguaje legitimador de procesos ya en curso.
Este ensayo tiene como objetivo analizar críticamente la planificación territorial en Huancabamba como una práctica discursiva disociada de la realidad social, evidenciando cómo la expansión del capital y la fragilidad institucional del municipio producen conflictos socioespaciales persistentes. Desde una perspectiva sociológica crítica, el texto busca comprender el territorio como una construcción social y política, y el conflicto urbano como una expresión estructural de un modelo de desarrollo urbano excluyente. Al mismo tiempo, se propone reflexionar sobre cómo este caso específico puede contribuir a los debates académicos en Brasil, particularmente en el campo de la planificación urbana y regional.
Desarrollo
El territorio urbano no puede ser comprendido como un simple soporte físico sobre el cual se organizan actividades económicas y sociales. Es producido históricamente por relaciones sociales que expresan intereses, disputas y formas específicas de poder, especialmente en contextos marcados por profundas asimetrías políticas y económicas (LEFEBVRE, 2001). En Huancabamba, esta producción del espacio ocurre en un contexto de baja capacidad institucional, en el cual la planificación territorial no logra orientar la expansión urbana ni garantizar un acceso equitativo al suelo y a los servicios urbanos. La ciudad se construye a partir de prácticas sociales que escapan a los instrumentos formales, revelando la fragilidad del Estado como agente regulador.
La expansión del capital sobre el territorio local se produce de manera desigual y selectiva. Determinadas áreas de la ciudad comienzan a concentrar inversiones, mientras otras permanecen al margen de las políticas públicas. El suelo urbano es tratado como mercancía y la lógica de la valorización económica orienta decisiones que deberían ser colectivas, redefiniendo el uso del territorio y profundizando la fragmentación urbana (HARVEY, 2014). Esta dinámica produce espacios altamente desiguales dentro de la misma ciudad e intensifica los conflictos socioespaciales que aumentan progresivamente.
En Huancabamba, esta distancia entre planificación y vida urbana se hace visible en el cotidiano de la ciudad. La ocupación de laderas y áreas periféricas avanza sin mediación pública, mientras el centro urbano concentra actividades comerciales informales que disputan el espacio de calles y plazas. La ausencia de infraestructura básica en barrios recientemente consolidados convive con una presencia intermitente del Estado, generalmente limitada a acciones puntuales y reactivas. Lo más preocupante es que las autoridades ediles están lejos de ver este asunto, más aún los politiqueros³ locales y regionales del país. La planificación aparece apenas como una referencia abstracta, distante de las prácticas sociales que efectivamente producen el territorio, o incluso puede afirmarse que prácticamente no existe. Esta experiencia cotidiana revela que la ciudad se organiza mucho más a partir de la necesidad y la improvisación que de cualquier directriz institucional, convirtiendo el conflicto en una condición permanente de la vida urbana local. La migración de poblaciones rurales hacia la ciudad convierte estos espacios en áreas de alta presión para quienes ven en el suelo urbano una oportunidad de acumulación económica. Es tan fuerte el problema de los conflictos que en los últimos tiempos el gobierno local esta en conflictos por los territorios con las comunidades (caso de la Comunidad de Quispampa⁴ y la Municipalidad provincial).
La informalidad urbana en Huancabamba no puede ser entendida como una excepción o una desviación. Constituye una parte estructural del proceso de urbanización y expresa la incapacidad del Estado para garantizar un acceso democrático al suelo urbano (MARICATO, 2011). Barrios enteros se consolidan fuera de los marcos legales, no por ausencia de racionalidad, sino como respuesta a necesidades sociales concretas. La ciudad se expande al margen de la planificación formal, produciendo territorios socialmente vivos, pero institucionalmente invisibilizados.
Estos territorios informales son frecuentemente estigmatizados por el discurso técnico. La planificación territorial tiende a tratarlos como un problema que debe ser corregido, ignorando las condiciones sociales que los producen. Al presentarse como una técnica neutral, la planificación oculta su carácter político y contribuye a la reproducción de las desigualdades socioespaciales (SANTOS, 2006). Esta postura profundiza la distancia entre el Estado y la población, alimentando conflictos urbanos persistentes.
Los conflictos socioespaciales en Huancabamba emergen principalmente en torno al uso del suelo, la regularización de la tenencia de la tierra y el acceso a servicios básicos. Estos conflictos no son eventos puntuales, sino expresiones estructurales de un modelo urbano que privilegia la acumulación de capital en detrimento de la reproducción de la vida social. El conflicto urbano aparece, así, como una forma concreta de organización del territorio en contextos donde la planificación fracasa en la mediación de intereses divergentes.
La fragilidad institucional del municipio agrava este escenario. La administración pública local opera con recursos limitados, equipos técnicos reducidos y una baja capacidad de articulación entre distintas escalas de gobierno. La ausencia de gestores con formación crítica en planificación territorial compromete la elaboración y la implementación de acciones públicas consistentes. El Estado local se muestra incapaz de regular la expansión urbana o de enfrentar la lógica del mercado que orienta la producción del espacio.
El discurso del desarrollo urbano es frecuentemente movilizado para legitimar intervenciones que profundizan las desigualdades. En nombre de la modernización y del crecimiento económico, prácticas excluyentes son naturalizadas y presentadas como inevitables. La planificación territorial asume, en este contexto, un papel legitimador, alejándose de cualquier compromiso con la justicia social. La ciudad pasa a ser pensada prioritariamente a partir de las necesidades del capital.
La ausencia de una participación efectiva de la población en los procesos de toma de decisiones refuerza esta dinámica. Aunque los instrumentos de planificación mencionan la participación social, esta rara vez se concreta de manera sustantiva. Las decisiones sobre el territorio se toman de forma centralizada, distantes de la experiencia cotidiana de los habitantes. Esta exclusión política intensifica los conflictos urbanos y debilita la legitimidad de la planificación.
Aunque situado en el Perú, el caso de Huancabamba dialoga directamente con realidades urbanas brasileñas, especialmente en municipios pequeños y medianos marcados por baja capacidad institucional, informalidad y conflictos territoriales. Incluso frente a la existencia de instrumentos legales avanzados, la subordinación del territorio a la lógica de la valorización y de las finanzas limita la actuación del Estado como mediador de los conflictos urbanos (ROLNIK, 2015).
Consideraciones finales
Aunque situado en el norte del Perú, el caso de Huancabamba permite iluminar de manera precisa cuestiones estructurales de la planificación urbana y regional que atraviesan buena parte de América Latina y, de forma particular, múltiples realidades urbanas brasileñas. Municipios pequeños y medianos, alejados de los grandes circuitos de inversión y del foco principal de las políticas públicas, comparten una combinación persistente de baja capacidad institucional, informalidad urbana, precariedad infraestructural y conflictos territoriales recurrentes. En estos contextos, la planificación territorial tiende a operar más como una formalidad administrativa o un discurso técnico que como una práctica efectiva de mediación social y de orientación del desarrollo urbano.
El análisis desarrollado a partir de Huancabamba evidencia que la mera existencia de instrumentos normativos, planes urbanos o marcos legales no garantiza, por sí sola, la mediación de los intereses en disputa ni la materializacióndel derecho a la ciudad. Al contrario, en contextos periféricos, estos instrumentos suelen quedar desconectados de las dinámicas reales de producción del territorio, funcionando como referencias abstractas que poco inciden en las prácticas cotidianas que organizan la vida urbana. Esta distancia entre norma y realidad no es accidental, sino que expresa relaciones de poder profundamente desiguales, en las cuales el capital logra imponer sus lógicas de valorización del suelo por encima de las necesidades sociales.
Al desplazar la mirada analítica de las grandes metrópolis hacia ciudades pequeñas y territorios periféricos, este ensayo dialoga directamente con una agenda de investigación que ha ganado relevancia en el campo del planeamiento urbano y regional, particularmente en el ámbito del IPPUR. La centralidad histórica de las metrópolis en los estudios urbanos, aunque fundamental, ha contribuido también a invisibilizar procesos urbanos igualmente complejos que se desarrollan en escalas menores, donde la precariedad institucional y la informalidad no son excepciones, sino condiciones estructurales del desarrollo urbano. Huancabamba, a miles de kilómetros de la UFRJ y del IPPUR, funciona en este sentido como un caso revelador de dinámicas que se repiten, con variaciones, en numerosos municipios latinoamericanos, y que continúan sin ser plenamente reconocidas por los planificadores urbanos y regionales (urban and regional planners).
El caso analizado demuestra que el problema central de la planificación territorial no reside en su ausencia, sino en la forma en que es concebida, instrumentalizada y operacionalizada. Una planificación reducida a un ejercicio técnico, despolitizado y subordinado a la lógica del capital tiende a reproducir, e incluso a profundizar, la fragmentación urbana y las desigualdades socioespaciales. En lugar de constituirse como un instrumento de regulación democrática del territorio, la planificación pasa a legitimar procesos ya en curso, naturalizando la mercantilización del suelo y la exclusión de amplios sectores de la población del acceso a condiciones urbanas dignas.
Desde esta perspectiva, el conflicto urbano no debe ser interpretado como una anomalía o una disfunción del sistema urbano, sino como una expresión estructural de un modelo de desarrollo que prioriza la acumulación de capital por sobre la reproducción de la vida social. Los conflictos en torno al uso del suelo, la regularización del territorio, el acceso a servicios básicos o el control del espacio público revelan tensiones profundas entre distintos proyectos de ciudad. Es de imaginar la existencia que, así como Huancabamba, muchas ciudades brasileñas y latinoamericanas tendrían estas tensiones y conflictos que se tornan permanentes porque no existe una instancia institucional capaz de mediar efectivamente entre intereses divergentes.
Reconocer el conflicto como dimensión constitutiva de la ciudad implica un giro analítico y político fundamental. Supone abandonar la ilusión de una planificación neutra, técnica y consensual, y asumir que toda intervención sobre el territorio es, inevitablemente, una toma de posición frente a intereses en disputa. Este reconocimiento no implica resignarse al conflicto, sino comprenderlo como punto de partida para la construcción de políticas urbanas más justas, capaces de enfrentar las desigualdades estructurales que atraviesan el espacio urbano.
Repensar la planificación territorial en contextos periféricos exige, en primer lugar, fortalecer la gestión pública local. Esto implica no solo aumentar recursos financieros o capacidades técnicas, sino también promover una formación crítica de los gestores públicos, capaz de articular conocimiento técnico con sensibilidad social y comprensión política del territorio. En municipios como Huancabamba, la fragilidad institucional no es únicamente un problema administrativo, sino una condición que limita la capacidad del Estado para enfrentar la lógica del mercado y defender el interés colectivo.
Asimismo, resulta imprescindible avanzar hacia formas más sustantivas de participación social. La participación, frecuentemente invocada en los discursos oficiales, suele reducirse a procedimientos formales sin incidencia real en las decisiones sobre el territorio. Sin embargo, en contextos marcados por informalidad y desigualdad, la incorporación de los saberes y experiencias de la población no es solo una cuestión normativa, sino una condición para que la planificación pueda dialogar con la realidad urbana concreta. Ignorar estas prácticas sociales significa reforzar la distancia entre Estado y sociedad, alimentando desconfianza y conflicto.
Desde el punto de vista académico, el caso de Huancabamba ofrece un aporte relevante al debate internacional al permitir un ejercicio comparativo implícito, sí así se quisiera señalar. A pesar de las diferencias históricas e institucionales en el Perú los procesos de producción del espacio urbano periférico son evidentes. La subordinación del planeamiento a la lógica del capital, la precariedad de la gestión municipal y la centralidad de la informalidad urbana constituyen desafíos compartidos que demandan abordajes teóricos y políticos críticos.
En este sentido, el diálogo con la producción académica brasileña, particularmente aquella desarrollada en el IPPUR, se vuelve especialmente fecundo. El análisis de Huancabamba refuerza la necesidad de pensar el planeamiento urbano y regional no solo como un campo técnico, sino como un campo de disputas políticas y sociales. Colocar el conflicto en el centro de la reflexión permite cuestionar los límites de los enfoques normativos tradicionales y abrir espacio para perspectivas que prioricen el derecho a la ciudad y la justicia socioespacial.
Finalmente, este ensayo busca contribuir a una reflexión más amplia sobre la urgencia de recolocar la vida urbana por encima de la lógica del capital. En contextos periféricos, donde las condiciones de existencia urbana son frágiles y desiguales, la planificación territorial solo puede adquirir sentido si se orienta a garantizar condiciones mínimas de dignidad, acceso a servicios y reconocimiento social. El caso de Huancabamba, lejos de ser una excepción, revela los límites de un modelo de planificación que, al despolitizar el territorio, termina por reproducir las mismas desigualdades que afirma combatir.
Asumir el territorio como espacio de disputa y el conflicto como elemento estructurante de la ciudad no es un ejercicio meramente teórico, sino una condición para pensar alternativas posibles. Para la academia latinoamericana, y en particular para el debate brasileño en planificación urbana y regional, este reconocimiento constituye un paso indispensable para construir enfoques críticos capaces de enfrentar los desafíos urbanos contemporáneos desde una perspectiva comprometida con la justicia social y el derecho a la ciudad.
Notas
1 Hilder Alberca Velasco es originario de Huancabamba, Piura, Perú, y pertenece a una comunidad andina indígena y campesina. Actualmente reside en Huancabamba, donde desarrolla su reflexión académica a partir de la experiencia territorial y social local.
2 Este texto ha sido redactado en español debido a que el público al cual está dirigido este estudio es mayoritariamente hispanohablante. Asimismo, el uso del español responde a la necesidad de garantizar la accesibilidad y comprensión del contenido en el contexto territorial y académico donde será leído.
3 Politiqueros, término utilizado para referirse a actores políticos que actúan de manera oportunista y clientelar, priorizando intereses personales o de grupo por encima del interés público, y que reducen la política a prácticas informales de negociación, promesas y favores, generalmente desvinculadas de proyectos colectivos o de planificación de largo plazo.
4 Territorio comunal que hace de límite con el casco urbano de la provincia de Huancabamba, y que por las lógicas del capital y la nula adecuación a políticas públicas en planificación territorial hoy se encuentran en disputas legales.
Referências
HARVEY, David. Cidades rebeldes: do direito à cidade à revolução urbana. Tradução de Jeferson Camargo. São Paulo: Martins Fontes, 2014.
LEFEBVRE, Henri. A produção do espaço. Tradução de Doralice Barros Pereira e Sérgio Martins. 2. ed. Belo Horizonte: Editora UFMG, 2001.
MARICATO, Ermínia. O impasse da política urbana no Brasil. Petrópolis: Vozes, 2011.
ROLNIK, Raquel. Guerra dos lugares: a colonização da terra e da moradia na era das finanças. São Paulo: Boitempo, 2015.
SANTOS, Milton. A natureza do espaço: técnica e tempo, razão e emoção. 4. ed. São Paulo: Editora da Universidade de São Paulo, 2006.



